CULTURAS ANTIGUAS

Un viaje al origen de la humanidad, donde el ingenio, la memoria y la conexión con la tierra dieron forma a las primeras culturas.

Cultura: Pueblos originarios de Norteamérica
Región: Norteamérica
Periodo: ca. 2000 a.C.–1500 d.C.
Material / Ficha técnica: Obsidiana tallada bifacial

Este tipo de puntas de flecha y dardos fue utilizado por pueblos como los Apache, Navajo y Ancestral Puebloans para cazar, defenderse y asegurar su subsistencia. Elaboradas a mano con gran precisión, estas herramientas aprovechaban el filo natural de la obsidiana. Más allá de su función práctica, representan el conocimiento transmitido entre generaciones y la profunda relación de estas culturas con los recursos de su entorno natural.

PUNTA DE FLECHA

Pueblos originarios de Norteamérica

TARAHUMARAS

Memoria Viva de la Sierra

Cultura: Tarahumara (Rarámuri)
Región: Sierra Tarahumara, Chihuahua, México
Periodo: Tradición ancestral viva
Material / Ficha técnica: Cerámica modelada a mano

Esta pieza de cerámica Tarahumara refleja la profunda conexión del pueblo Rarámuri con la tierra y su entorno natural. Sus formas orgánicas y diseños geométricos, pintados a mano, representan caminos, ciclos de la vida y creencias espirituales. Utilizada en la vida cotidiana o en contextos rituales, cada pieza transmite conocimiento, identidad y cosmovisión, conservándose hoy como un testimonio vivo de una de las culturas indígenas más resilientes de México.

Fragmentos de Barro

Cultura: Mesoamericana
Región: Mesoamérica
Periodo: ca. 500 a.C.–900 d.C.
Material / Ficha técnica: Barro cocido fragmentado

Estos fragmentos cerámicos pertenecen a tradiciones alfareras mesoamericanas donde la cerámica fue fundamental para la vida cotidiana, ritual y económica. Elaborados con barro cocido y desgrasantes minerales, formaron parte de vasijas usadas para almacenar alimentos, preparar bebidas y realizar ofrendas. Sus colores, texturas y técnicas reflejan el conocimiento tecnológico de estas culturas y su profunda relación con la tierra, el fuego y los ciclos de la vida.

Pedazos de Tradición y Cultura

QUETZALCÓATL

La Serpiente Emplumada

Cultura: Mexica (Azteca)

Región: Altiplano Central de México

Periodo: Posclásico Tardío (ca. 1325–1521 d.C.)

Material / Ficha técnica: Terracota modelada a mano

Esta pieza en terracota representa a Quetzalcóatl, una de las deidades más importantes del pensamiento mesoamericano, asociada al conocimiento, la creación, el viento y el equilibrio del universo. La forma zoomorfa, identificable con la serpiente sagrada, simboliza la unión entre lo terrenal y lo divino. El modelado manual y la expresión esquemática reflejan una tradición artística donde la función ritual era tan importante como la forma. Objetos como este pudieron emplearse en contextos ceremoniales, ofrendas o espacios simbólicos, transmitiendo una cosmovisión profunda en la que el saber, la vida y la naturaleza estaban íntimamente ligados.

CABEZA CEREMONIAL

Cultura: Mexica (Azteca)

Región: Altiplano Central de México

Periodo: Posclásico Tardío (ca. 1325–1521 d.C.)

Material / Ficha técnica: Terracota modelada a mano

Esta cabeza de terracota corresponde a un objeto de uso ceremonial dentro de la cosmovisión mexica, donde la representación del cráneo humano simbolizaba el ciclo eterno de vida, muerte y renovación. Lejos de una visión macabra, estos elementos estaban profundamente ligados al orden cósmico, al sacrificio ritual y a la continuidad del universo. El modelado sobrio, con rasgos esquemáticos y expresivos, refleja una intención simbólica más que realista. Piezas como esta pudieron emplearse en contextos rituales, ofrendas o espacios sagrados, funcionando como recordatorios del equilibrio entre el mundo terrenal y el espiritual.

Símbolo de Vida, Muerte y Trascendencia

CABEZA MAYA

Rostro de Linaje y Ritual

Cultura: Maya

Región: Área Maya (sur de México y norte de Centroamérica)

Periodo: Clásico (ca. 250–900 d.C.)

Material / Ficha técnica: Barro modelado a mano

Esta pieza de barro representa una cabeza humana estilizada, característica del arte maya, donde el rostro funcionaba como símbolo de identidad, estatus y vínculo espiritual. Los rasgos faciales simplificados, el tocado esquemático y la expresión serena sugieren una intención ritual más que retratística. En la cosmovisión maya, la representación humana estaba profundamente ligada al linaje, a los ancestros y al orden sagrado del cosmos. Objetos como este pudieron emplearse en contextos ceremoniales, ofrendas o espacios domésticos con carga simbólica, actuando como intermediarios entre el mundo terrenal y el ámbito espiritual.